
Una de las averías más comunes en la automoción es la de las baterías de coche. Especialmente, cuando en invierno bajan mucho las temperaturas, ya que se requiere que haga un mayor esfuerzo. Para evitar que se estropeen, es recomendable que se cambien cada cinco años aproximadamente. Sin embargo, uno de los factores más importantes es también saber elegirla correctamente.
¿Cómo elegir la mejor batería para un automóvil?
La batería es el elemento que hace funcionar a los dispositivos eléctricos de un vehículo, además de provocar el arranque. La mayor parte de las veces que una persona acude a un taller de coches a causa de averías en carreteras es por no cuidar bien o no haber elegido la batería adecuada. Los concesionarios deben tener en cuenta este factor, ya que el hecho de que un vehículo no tenga una buena batería puede reducir el 20 % de su vida media por acciones tan sencillas como utilizar un DVD o el GPS incorporado.
1. La capacidad
La capacidad adecuada de una batería debe estar entre aproximadamente 72 Ah- y con una reserva de carga de más o menos 540 A-. Para conocer la que tiene el automóvil, como varía de uno a otro, hay que consultar el manual del vehículo.
2. Cuidado con las marcas blancas
Las marcas blancas pueden ser un 20 % más baratas, pero tanto su vida media como su calidad suele ser muy inferior a la de primeras marcas. Por tanto, debemos tener cuidado al elegir una de este tipo, ya que puede acabar saliendo muy caro. Como mínimo, debe tener unos tres años de garantía para que compense un poco más.
3. La fecha de fabricación
La fecha de fabricación se mira poco y esto genera muchos problemas. Cuando una batería no se utiliza, tiende a descargarse. Por tanto, hay que mirar la fecha en la que se fabricó y descartar la elección si tiene más de tres meses de antigüedad.
4. La garantía
Ya hablábamos de la garantía al mencionar el problema común con las marcas blancas, pero lo cierto es que los años de garantía hay que tenerlos en cuenta siempre. Debemos intentar optar por aquellas que la amplían a tres años y conservar siempre el ticket de compra. Así, cuando tenemos problemas en ese período, nos la pueden cambiar sin problemas.
5. Observar el testigo de carga
No todas las baterías lo traen, pero si se puede, es conveniente elegir una que tenga un testigo de carga. De este modo, siempre podremos saber cuál es la vida útil que le queda.
6. La reserva de arranque
Para elegir una buena batería, tenemos que fijarnos también en la reserva de arranque. Lo ideal es que sea de mínimo 300 A-. Esta es la cifra que, en el momento de arrancar, será la máxima disponible. La fluctuación en dicha cifra es bastante común, incluso en las de menor calidad. Estos números deben rondar entre los 300 y los 540 A, puesto que el coche nunca podrá arrancar si se encuentra por debajo de los 5º C.
7. ¿Qué precio es el adecuado?
Aunque debes tener en cuenta todos los factores anteriores, sabemos que uno de los que más nos importa es el precio. No hay que escatimar en todo lo anterior o la batería podría acabar saliendo muy cara. Sin embargo, sí es cierto que dentro de que cumpla los requisitos esenciales para ser una buena batería podemos comparar precios con nuestros distribuidores de suministros y optar por las mejores ofertas disponibles en ese momento. Cumplir con unos mínimos no significa tener que renunciar a las buenas oportunidades.
Otros aspectos a considerar
Una vez que sabemos las características de una buena batería, hay otros aspectos antes de elegirla que también debemos conocer. Lo primordial es que hay dos tipos de baterías, aunque se utiliza sobre todo una. Las baterías con mantenimiento son las menos recomendables y las que, además, están casi desaparecidas del mercado. La característica principal de estas es que hay que rellenar la parte superior con agua destilada a través de unos tapones que llevan incorporados.
Las más recomendables son las baterías sin mantenimiento, que además son las más comunes. Entre las baterías sin mantenimiento, hay tres tipos diferentes, que son las que llevan un sistema de recuperación de energía de frenada, las normales y las del tipo EFB, que son las más apropiadas cuando se tiene un vehículo con Stop/Start.
En resumen, las baterías de coche deben adaptarse correctamente al modelo del vehículo y tener en cuenta tanto la colocación de los polos como las distintas medidas. La intensidad de arranque o CCA también es muy relevante. También, otro de los aspectos más importantes que es necesario considerar la capacidad, es decir, el número de amperios (Ah). Por último, destacar que debemos buscar buenos precios y adquirir aquellos que tengan un precio razonable.


